Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.
Al referirse al caso de Aponte-Aponte, La defensora del pueblo, Gabriela Ramírez, menciono que buscan “fortalecer matrices de opinión que tienen meses impulsándose desde afuera, para perturbar la paz interna”. Nos preguntamos, La Paz de la inseguridad, de la violencia domestica, de la agresividad oficialista, de la confrontación y “majuncheria” en las formas que desean gobernar este régimen curtido en la injusticia.
Defensora del Pueblo, Gabriela Ramirez, Venezuela
Iniciamos esta reflexión, partiendo por lo básico, qué es y cuál es la Paz que requiere un país. Puede hablarse de una paz social y política, como entendimiento y buenas relaciones entre los grupos, clases o estamentos sociales dentro de un país. En el plano individual, la paz designa un estado interior, exento de cólera, odio y de sentimientos negativos.
Según Uribe, el tipo como la necesidad de que la paz sea una política de Estado, es fundamental para que esta logre la reconciliación de los ciudadanos y la solución del conflicto. Este es un proceso de construcción conjunta que implica la búsqueda de acuerdos entre las partes (Gobierno/ciudadanos). Asida a la verdad y la confianza mutua de gobernantes y gobernados.
Lo cual, nos permite entender que la abogada Ramírez no se refiere a esa paz que trae la verdad, que trae la justicia y la solidaridad; con los estamentos morales y éticos necesarios para conciliar las partes en una sociedad. Una Paz con p minúscula, que pretende esconder los eventos aberrantes de un gobierno para que la gente pretenda vivir en la paz de la ignorancia o el desconocimiento.
La Defensoría del Pueblo, como el Ejecutivo, Legislativo, TSJ, el CNE, Fiscalía como elementos estructurales del Estado venezolano, han corrido con la misma suerte dentro del espectro de la revolución roja, rojita. Ineficiente, viciada, contaminada con la incredulidad de un pueblo que hoy por hoy, ven en estas instituciones los ejes básicos que generan la falta de la real Paz a la que se refiere esta funcionaria venezolana.
La inestabilidad social en Venezuela, producto de este caos de diferentes rostros, pero con un elemento común, ha logrado que el país viva en una zozobra continua. El caso del ex magistrado Aponte, además de todos los elementos que vienen desarrollándose en esta administración Chávez Frías, le ofrece un corolario final a la gestión que preside.
Vikingos y Hunos, cuya PAZ era la GUERRA.
Finalmente, se puede señalar que no en todas las culturas se consideró a la paz de una forma positiva. En pueblos como los Vikingos o Hunos, cuya principal actividad era el saqueo y la muerte de comunidades cercanas, se exaltaba por el contrario a los guerreros y las virtudes propias de los mismos, como la simbología requerida para la Paz del pueblo. Es entonces, una cuestión de interpretación ante las afirmaciones de la Defensora del pueblo.