Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.
Padre Jesuita LUIS UGALDE.
LAS REALIDADES DE LA VENEZUELA DE HOY. Se reconoce que el presidente Chávez acertó en poner “en el eje central a los pobres”, cuyo descuido de la dirigencia política, fueron olvidados, en ello coincidimos con el Padre Jesuita Luis Ugalde, lo que no aceptamos ni disculpamos que en el juego perverso del régimen, se utilice tal acertada condición para que esto pobres de ayer y hoy sean usados vilmente como bandera electoral, o para perder la soberanía, los ingresos manejados y ahondar más las desgracias que viven los pobres de la Venezuela “saudita”. Los ingresos brutos en petrodólares, hoy por hoy en la acertada utilización de estos ingresos, Venezuela estaría en las mejores condiciones para competir con Colombia, Chile o Brasil para exagerar o establecer metas mensurables. La evaluación del hoy, no nos permite luego de trece años de infortunio ni entenderlo ni comprenderlo. Los dólares de hoy, se convirtieron en la esperanza de mañana. Entonces nos preguntamos, ¿cuándo será el día que el progreso llegue al país por igual a los ciudadanos de la comunidad venezolana?
¿SERÁ QUE TODOS LOS POLÍTICOS ROJO ROJITOS Y A VECES LOS QUE NO SON COLORADOS, SON TAN DESCUIDADOS CON LA VERDAD? El factor pobreza engarza con un mundo de miserias que logran penetrar en los ciudadanos hasta “el tuétano”, sus pensamientos, afectos y conductas se ven turbadas por el olor a vinagre viejo en su piel, en la enfermedad de sus seres queridos, entre otras más. Es en ello que nuestra insistencia en responsabilizar, denunciar y criticar las actuaciones del estamento político en poder. Los gastos públicos en épocas de opulencia en Venezuela se han caracterizado en inversiones pobres, pero lo más lamentable es que en plena revolución bolivariana, estos fabulosos recursos hayan sido y son, delapilados dentro de un concepto ideológico que no va consonó ni con los tiempos y menos con la Constitución de la República. Construir una plataforma continental de gobernantes que recen por igual, hacia una utopía basada en el sometimiento y no en el progreso, en el estancamiento de la alternabilidad por gobiernos que no ofrecen pruebas alguna de honestidad; es penoso para estos y gran calamidad para los pueblos. Es tiempo de reaccionar, es momento de buscar en el caso de Venezuela de optar por otros caminos, si bien sabiendo que estos no lograran rápidamente enderezar los entuertos, si abrirán caminos de cambios como en la Venezuela del Pan, Tierra y Trabajo, cuyo plan de vida fue respetado por las sucesivas administraciones que manejaron el País, hoy por hoy, se les respeta por todos a pesar de las fallas que pudieron ocurrir.