Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.
LÁGRIMAS POR EL COMANDANTE.
La muerte del Presidente, (ayer, hoy o mañana) deberá ser el sello permanente del sentido real que tiene la participación ciudadana en la vida política de la Nación. Debe ser el norte, entre lo bueno que se ha aprendido, y el no equivocarnos de nuevo. La justicia trabada, el estatus quo del ayer y de hoy, como los paradigmas anclados en el tiempo y presentes en la Patria, son la verdad del día. En este devenir cambiante y rechazado por muchos; la dimensión del cambio es asumida con más valentía y las viejas formas burguesas de opresión han quedado reprobadas.
Los “criollos y mantuanos” del color que sean hoy, ya no tienen ni honor ni inspiran miedo. Estos vientos cambiantes hacían falta. Su aporte histórico más evidente es resaltar la gran verdad, que los sectores sociales y políticos olvidaron poco apoco, que los pobres y miserables si existían. Estos, recluidos en “guetos de marginalidad”, eran ignorados. La fragancia y la abrumadora cantidad despertaron bajo la voz del “comandante”, no lo podremos obviar.
Ese olor avinagrado, de fuertes capas de grasa y polvo, lograron entender que en su interior sus derechos eran llamados al son de la trompeta, el clamor de ser respetados y de sentirse vivos, había llegado con pujante discurso. Si bien las formas no le acompañaron y los modelos escogidos sin éxito y sin mensura. Esto pusieron en la emoción el cantico alegre de una esperanza que ha pocos les llegó materializada (Boliburguesia roja rojita) y a muchos les lleno de esperanzas su corazón.
La ausencia del “sabanetero”, nos harán reflexionar para aquellos cuyos espíritu de profunda humanidad vemos en el transcurrir del vaivén del país, los hechos con crítico pensamiento y análisis. En estos, distinguimos como “éramos felices y no lo sabíamos”, pero también, como muchos vivían miserias y los obviamos. Los descamisados, los Juan Bimbas, tan atendidos por años, desfallecieron en el ocurrir de la modernidad y lujos que ocupaba a las elites políticas.
Estos acontecimientos produjeron para muchos el caos que se vive, para otros, “un volver caras” a las raíces de la lucha política. Pan, Tierra y Trabajo vuelve a la nación de Bolívar como saeta nocturna que anuncia el camino que se decidió volver; asumirla en nuestra razón de ser. Este hecho nos hace entender que la vida de la democracia hace que el rol libertario de otros tiempos tiene que volver con más pasión que nunca. Adelante milicianos, al son de la revolución que siempre fue nuestra y ahora, más nuestra cada día.
Las equivocaciones del régimen, que costaron vidas y bienes a los venezolanos, se lograron entender que no provenían de un modelo criollo, emanaban de una sociedad distorsionada por la maldad y la frustración; para nada comprenden el fruto del trabajo, la inversión, el éxito social y menos el familiar. La sangre carcomida por la historia de muerte que los acompaña, trajeron importado tal calamidad al suelo Patrio, vaya recordar que una vez lo intentaron y sin éxito logrado en el Carupanazo o Porteñazo de Betancourt, hoy, ofrecido en bandeja de plata.
Finalmente se cerrará una triste historia, los hijos de esta revolución bolivariana son parte activa de una sociedad convulsionada y cuyo legado fue el resultado de una medicina que rebuscada, encontró en ella más males que la enfermedad que la demandaba. La realidad ya no podrá ser ocultada, ya que quien lo hacia, lo acompañaba el corzo de una verdad, creíble para muchos. Deja un legado poco apetecible para propios y extraños. La Venezuela recién iniciará otro ciclo, donde con seguridad cabremos y nos necesitaremos todos, sin mentiras ni medias verdades!
…Manos a la Obra!
Venezuela 05 01 2013