Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.
La idea de los Derechos Fundamentales con la del Estado de Derecho paradójicamente van unidas, pues la concepción de los derechos ligada a la idea de la libertad, de la dignidad de la persona como tal, requiere al mismo tiempo para fundamentarlos y ejercitarlos, la existencia de un ente colectivo debidamente formalizado, es decir del Estado-Gobierno.
Podría decirse, que esa tensión dialéctica entre individuo y Estado, entre persona y colectividad ha marcado la historia de la humanidad. Más aun en estas cuatro décadas del siglo XX, inclusive los 10 años de este. Lo cual nos hace ver que con los nuevos instrumentos comunicacionales, informativos y de participación activa, lograran empezar a enderezar tanto entuerto entre gobierno, ciudadanos y las demandas sociales.
Describir las teorías sobre la justificación de un tipo de ordenamiento político que, de acuerdo a la historia han servido para la existencia de los derechos fundamentales, son de gran importancia para su consideración. Las corrientes humanísticas, religiosas y los derechos de vida del ser humano han sido los parlantes hasta ahora de esos menesteres, lo cual sin restarles su importancia, hoy por hoy el mundo digital sirve de gran aporte.
Las ciencias de la conducta, ajenas hasta hoy del mundo de las Ciencias Jurídicas, por su vocación y prácticas, hacen a través de sus profesionales e investigadores aportes a la convivencia de los gobiernos y los ciudadanos, por ende sus familias y las comunidades; como miembros de esta comunidad Bio-Psico-Social y Cultural las disminuidas respuestas arrasan los conceptos tradicionales del manejo de gobierno o del estado cuyo fin es el de controlar, regular y administrar únicamente.
Estos umbrales históricos ya ante la crisis de los gobierno latinoamericanos, destacando particularmente el de Venezuela; ha mostrado los niveles de incapacidad e incompetencia jamás vistos en la historia democrática de este país. El cual más evidente no puede quedar tan bochornoso escenario de incapacidades que dentro de la paradoja de tantos ingresos, no logro vencer ningún problema o demanda social heredado por las anteriores administraciones o generado por su propia ineptitud.
Por lo cual, ante este escenario, con el nombre del estado Social Latinoamericano, próximamente se le cambiara su titulo por el Estado Psicosocial latinoamericano, en un esfuerzo de investigadores, posiciones eclécticas y el gran deseo de ver a nuestros pueblos en un autentico estado de éxito y crecimiento logrando un gobierno que realmente entienda que los roles políticos están y han sido cambiados.
La postura que da para la fecha es una transformación de derechos y deberes que exalten el auto compromiso ciudadano, el control y la administración del Estado por la gente, permitiendo estos que el Gobierno sea un gran facilitador del desarrollo ciudadano, sus familias y las comunidades. Es por ello que se impone la figura de cambio, resaltando que la vía del progreso en el papel protagónico de las personas y un gobierno que entienda que esta es la vía.
Finalmente, a pesar de lo reducido del presente, la participación se convierte en palabras poco resonantes ante el auto compromiso generado por nuestros ciudadanos a través de sus parroquias, municipios y regiones. Siendo lo nacional la sumatoria de lo afirmado; nunca en estos casos, el todo sustituye el particular. El gobierno es un facilitador de éxito entre la gente de nuestros pueblos, nunca debe ser el mayor obstáculo, como en realidad lo es.