Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.

“Las sociedades libres permiten el futuro, limitando el pasado”. Lawrence Lessig. La transformación social y política de nuestros países no las detiene hoy en día ningún factor. Las sociedades avanzan en la búsqueda constante de una vía que logre construir sobre lo construido y logre reingeniar sin lograr en esto los desvanes que podrían ofrecer, la violencia, la envidia, la agresión o la muerte de ciudadanos que exigen ser sumados a estos cambios con dignidad.
El futuro deberá ser inventado, y este nuevo apenas asoma su existir tras el colapso del anterior. Sin que este logre percibir su final, las nuevas formas de Estado, como indicara Alvin Toffler en su obra la “Tercera Ola” donde muestra con visión de futuro sobre la nueva civilización, con sus propios empleos, estilos de vida, ética de trabajo, actitudes sociales y sexuales, estructuras económicas y nuevos esquemas políticos.
Sousa Santos, elaboró un modelo que denominó “democracia de alta intensidad” o “democracia emancipadora”, el autor portugués parte de su análisis de una demoledora critica a la que denomino PENSAMIENTO DEMOCRATICO HEGEMONICO. Lo basó en un proyecto de transformación social mediante la creación de formas de sociabilidad inconformistas, la reinvención de la ciudadanía y la maximización de la participación política. (Basada en una democracia radical socialista y la búsqueda de alternativas epistemológicas para devolver la esperanza de emancipación.
De mil formas, las sociedades piden el Cambio, el porgreso, la Paz.
Por una Venezuela Libre y de los Venezolanos.
A lo indicado, Boaventura Sousa Santos muestra que esto es una “repolitización global de la práctica social”, esto es, superar la mera participación electoral, por un lado, por el otro crear e identificar formas de poder con prácticas de autoridad compartida. Visto así, la política no es más que una práctica continua, una transformación incesante marcada por la toma de decisiones de los nuevos actores: Los ciudadanos.
Bien resulta que los teóricos estén en la búsqueda de una plataforma que logre encauzar a las sociedades latinoamericanas, nuestro caso a lograr concebir un camino, una vía que conlleve una forma de vida en los tiempos de la globalización, de cambios y de requerimientos profundos en las actitudes sociales de los ciudadanos; Por otro lado, la realidad venezolana luego de estos catorce arrasadores años de revolución chavista, exige tales explicaciones.
Los nuevos modelos, basados en el discernimiento científico, construidos con la metodología experimental, enrumbados por el saber y la objetividad de las realidades del conocimiento y la empatía personal, familiar y social de los ciudadanos de este siglo, serán los modelos a seguir por las generaciones de hoy.
Estos nuevos caminos se alzan por encima de las ideologías, es entonces que podemos definir como sociedad del futuro, aquel cuya trascendencia se alza por encima de lo meramente económico, para llegar a las transformaciones personales, familiares, sociales, culturales, políticas e institucionales. El Progreso será mensurable a la medida que pensemos que es más que un eslogan, es una nueva forma de ver a la patria de Bolívar.