Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.

“Si yo fuera diputado, seria un tipo bien intencionado, promovería la industria y la protección al ambiente, sin olvidar a Francisco el carnicero del mercado, si fuera Cardenal censuraría el sermón si se repite, conseguiría una novia para no andar jugando al escondido y ocultar mis deseos de amor carnal. Si yo fuera Concejal buscaría estar con la gente para lograr de ellos comprender sus problemas. Si fuera Presidente empezaría a mover las piernas, por aquellos que se la ha robado la guerra, sí yo pudiera ser niño de nuevo, seguro que no le haría caso a nadie, si fuese lo que soy, no podría ser lo que soy, ya que en este bus estoy montado”. Extraída y palafrasiada la esencia, de Ricardo Arjona, “aprendiz” de cantautor.
La irreverencia, la libertad de hablar y motivar a los cambios dentro de los marasmos prejuiciados de nuestras sociedades, bajo el crisol de los intereses del poder, aunque sea pequeño, es la varita que impacta al servidor del público, de una u otra forma, sin lograr en ello entender que la vida es una sola y esta deberá ser dirigida por los principios que ella exige.
Sin tener puestos de poder, hago movimientos que impulsan la sobrevivencia de la raza humana, preservar el planeta tierra y el agua que en ella hay, seria mi motivo de vida. Buscar la equidad y trasparecía en los recursos de todos los ciudadanos es otro motivo. Denunciar las torpezas o el incumplimiento de promesas, el robo descarado de las arcas públicas estaría el día a día de mis funciones públicas.
Velar para el establecimiento de un cambio profundo que asegure el éxito, el desarrollo de las personas, las familias y las sociedades es el reto a seguir en el camino. Impulsar el Estado Social, como modelo bandera en un país lleno de gente con esperanzas, alegrías y trabajadora son las ansias de mi mortalidad. Buscando que se me recuerde como un luchador cuya base fue el pensamiento proactivo.
Si fuera candidato, diría las verdades ocultas que no permiten al pueblo escoger. No me haría presente en los actos de apoyos sociales, “rojos y azules”, “blancos y verdes”, “anaranjados y pardos”, que logren relacionarme con la beneficencia publica y no con el real desarrollo sustentable de una nación; para no reafirmar ese modelo en mi actividad publica. No buscare que me relacionen con la limosna de dadivas publicas.
Haré de mis habilidades, las destrezas y el conocimiento las actividades legislativas, a sabiendas que el “animal” a someter es gigantesco y duro de vencer. La pelea mediática se refrescara con un mensaje de alegría y de profunda responsabilidad en su contexto social. La generación de inversiones en ecología y turismo seria el norte de mis gestiones, impulsando así que todos se vinculen a la prosperidad.
La crisis por falta de previsión será para nosotros, (por que no crean que esto lo realizara una sola persona) es el eslogan de campaña y de trabajo. Hemos demostrado que la problemática del agua no es de distribución, sino, de su producción en las cuencas hidrográficas, devoradas por intereses mezquinos, por brutalidad e inconciencia de los gobernantes de turno. La previsión es un arte de gente pensante. Apoya la inteligencia, es el camino.
Nos hemos preparado para este reto popular y en la relación con el pueblo se ha consolidado una propuesta de real convicción. Haz de esta oportunidad una acción que asegure el manejo del poder, para la gente, con la gente y para todos nosotros. No hacemos diferencias en colores, las realizamos en modelos históricos obsoletos y en planteamientos que generan beneficencia pública y no el éxito de un pueblo que se lo ha ganado.
Nota: benéfico, ca. (Del lat. benefĭcus). Adj. Que hace bien. || 2. Perteneciente o relativo a la ayuda gratuita que se presta a los necesitados, que viven en miseria y condiciones infrahumanas. Conjunto de instituciones y servicios benéficos.