Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.

“El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos”. Así reza el articulo constitucional, legal, democráticamente establecido y de fiel cumplimiento como de cualquier otro derecho o deber dado en la carta magna.
Foco de verdades que visten y van dando forma y figura a la realidad del país; el menoscabo y la degradación moral del gobierna nacional en las figuras de la corrupción, complicidad y deterioro institucional, han provisto de una muy notoria necesidad del rechazo de todos aquellos que con asombro vemos que de parte y parte, la democracia y sus valores llegan a un fin único de extinguirse y establecer el caos del Castrismo clásico.
El porcentaje de venezolanos que vivimos en el día a día bajo la presión y la indecisión, hemos encontrado en la abstención el frustrante camino de vivir ante esta incólume situación. Entre el 75 y el 80% de cada cien ciudadanos no participa en los eventos electorales que ha sido convocado por el CNE. Esta manifestación social es parte de la necesidad en un cambio de la legislación y las instituciones que dirige el régimen venezolano.
Esta actitud común en el venezolano, involucra un pensamiento y un sentimiento para la acción del comportamiento ciudadano, refleja que somos victimas de la afección de los principios y valores democráticos. Donde la natural forma de funcionar cambia y evoluciona, en su afán por la independencia, la paz y la libertad; clamando con sus formas el rechazo a tan grotesca vivencia política y social en este país. Ha este juego macabro, quienes estamos desdibujados de un lado y el otro, padecemos grandes miedos, pensando que saliendo esto que tenemos, prosigan los “bichitos” del pasado, ensayando sus muy conocidas formas de conducir la Patria. Si bien en este país de todos, nos toca a todos construirlo, las formas de pasado que engendraron el presente, son causas justificables para entender cuales son los riesgos, mas allá del 350.

Si bien, cuantificamos los ciudadanos con las estadísticas electorales, nos indica que el ochenta por ciento de los ciudadanos están dispuestas a accionar energías de cambios, el resto, este veinte o treinta por ciento que le corresponde a los partidos políticos y al oficialismo pagado siguen pretendiendo llevar banderas cuyo estandarte es el del repudio de la mayoría de la gente.
Por otro lado, sumado a estos porcentajes de participantes en la dialéctica política y civil, le agregamos los cuarenta mil cubanos, los tantos presuntos guerrilleros cedulados y las reservas convertidas en la guardia pretoriana; nos vislumbran un proceso social cuya sangre a derramar deberá tener nombre y apellido luego de esta.
Según los cálculos percibidos, sentimos que una contingencia de mas o menos de quinientos mil hombres armados estarán dispuesto a llevar la muerte en nuestro país por parte del oficialismo, el factor político partidista conocido no se toma en cuenta, ya que, desaparecerán al tronar los fusiles de la revolución, y la sociedad civil estimada en quince a diecisiete millones, sumados con los militares cuyo honor es su divisa estarán en el deber que exige el articulo trescientos cincuenta.
Finalmente, hastiados de la perdida de la Paz, la libertad, de los valores y las garantías en nuestra nación, es decisión de cada ciudadano de ese 80% involucrarse a través de la búsqueda de caminos Constitucionales que logren el cambio que desea la mayoría de los venezolanos. Es esto, o depender de los males conocidos que repudiamos y rechazamos, o seguir dándole al tiempo, la esperanza que no llegara para un cambio político en Venezuela.
Elaborado por:
JOSE ERNESTO PONS B
Venezuela, 05 de agosto 2.009