Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.
La preocupación sobre la eficiencia, participación y solidaria gestión de los gobernantes de oposición en Venezuela, una vez más nos llama a reflexión, para aquellos que de una u otra forma estamos en actividades políticas observamos con preocupación ante situaciones particulares que no logran ofrecer un mínimo de satisfacción al electorado. Al realizarles una superficial revisión, salen muy mal parada y su indiferencia se plasma en su pobre ejecución.
La crítica, es un fenómeno que asumen con disgusto, rodeándose por un círculo de aduladores de oficio, se enfrascan en ver a sus aliados como molestias e incómodos factores que requirieron un día, y hoy, molestan su sola presencia. El poder ennoblece la vista de los gobernantes, asumen sus posiciones como adquiridas por los dioses y algunos se convencen que lo son. ¡Que locura en verdad¡
Días pasados tuve la oportunidad de conversar con un gerente de una de estas administraciones, sobre la posibilidad de innovar programas sociales que irrumpían en su mesa de trabajo con reales y diferentes paradigmas que seguramente lograrían cambiar los ofrecimientos tradicionales por unos nuevos. La defensa al cambio de patrones no tardo en llegar y al carecer de propuestas nuevas, su marco de acción se redujo al asunto presupuestario.
En Venezuela, un socialismo del siglo XXI, una ausencia presupuestaria o reducida todos los días por instancias nacionales, esquemas de inversión dirigidas a formas tradicionales que requieren de grandes inversiones y poco sentido de amplitud al cambio de paradigmas, se encuentran y se debaten estas instancias de poder regional y locales en nuestro país. “El consuelo” que los reconforta es que la misma situación repercute es estas instancias en las del oficialismo.
La salud, la ecología, el hambre, el desempleo y la inseguridad entre otras más, rodean como sombras del averno y castigan la ineficiencia de estos gobiernos sin ofrecer mas excusas que las tradicionales, “no hay recursos, para esto o aquello”. Por otro lado, la ineficiencia, la poca creatividad y amplitud, como la ausencia de un mensaje y fundamento teórico que los impulse a reconducir sus conductas, tanto a ellos como los seguidores del poder que ostentan, son inexistentes.
Esta reflexión o crítica parte de un pueblo que llega muchas veces a la triste condición de rechazar ambos lados de la contienda política del país. Asumiendo su actuación en repudiar mas a uno que el otro, por ser el oficialismo responsables directos de su desmejora en su estándar de vida, de sus libertades y posibilidades de vivir en una real y participativa democracia. Esta es de las pocas ventajas que se asumen efectivas en la lucha política del país.
Por otro lado, la reconduccion de las políticas locales y regionales bajo la innovación y los riesgos que esto conlleva, se asumen con temor, al extremo de calificarlas de cobardía. Pretendiendo con ello ocultar las escasas herramientas y un marco teórico con las que lograrían conceptualizar una nueva dimensión ante las actitudes del electorado a que se enfrentan.
El Estado Social, plataforma política que logra establecer los niveles y el mensaje que el ciudadano requiere. Los elementos filosóficos, sociales y psicológicos que permitan romper con los paradigmas tradicionales e irrumpen con nuevos modelos de hacer patria. De reconvertir la pobreza mental en ciudadanos exitozos, dignos y respetuosos de la vida en sociedad. Personas, familias y comunidades que logren mejorar su condición por el compromiso asumido.
Finalmente es un llamado al ejercicio de la abstracción, para muchos ya identificada las fallas de gobernar en crisis, queda únicamente el camino del cambio de paradigmas y no pretender competir con las mismas armas del oficialismo venezolano. Por ser definitivamente rico en recursos y muy pobre en conocimientos. Venezuela espera de sus gobernantes y dirigentes una acción de cambio profundo e innovadora.
Venezuela, 17 de Julio 2.009
Psic. JOSE ERNESTO PONS BRIÑEXZ