Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.

¿HACIA DONDE VAMOS EN MATERIA DE INSEGURIDAD?
La sociedad venezolana vive momentos de real inseguridad, donde el termino “vida o vivir” no es ya un paradigma de gran afección social. Descalificada por el torbellino de muertes, extorsión, sicariato y mafias de toda índole se manifiestan es la sociedad y para rematar los cuerpos policiales altamente enfermos del germen de la corrupción hacen el festín diarios en la desesperanza aprendida del colectivo.
Como ponerle coto a esta situación si el estamento político, en parte esta comprometido con la impunidad reinante. La ausencia de justicia, de medidas y políticas nacionales es asumida como no prioritaria para este. Sus constantes esfuerzos para lograr en el exterior una plataforma que lo legitime, hacen que sus energías no las coloquen en posición, de invertir en la seguridad de la vida y los bienes de los ciudadanos que viven en Venezuela.
Oídos sordos a las propuestas civiles, el país se desdibuja como un lugar ideal para la vida en familia, el desmontaje sistemático de las fuentes serias y contundentes en materia de trabajo, hacen el nido propicio de lograr que la delincuencia logre abrumar con su presencia al colectivo social. He allí que la voz del que no es oído sale constantemente en los barrios, en las calles y los senos familiares donde las madres lloran a sus muertos sin fin.
Ahora, ¿que hacer?, ¿como intervenir en esta situación?, en la cual no sabes por donde empezar ya que, donde pises, salta la liebre y se te convierte en un problema mas grave del que intentas solucionar. Sentimos los ciudadanos que hay que hacer alguna acción; busquemos los honrados, los honestos y hombres de bien para unir esfuerzos, que si los hay seguramente, en este país lleno de gente trabajadora y buena que de la cara por su patria.
Las policías en Venezuela, no logran entender ni encausar sus esfuerzos en una misma dirección, sea por un motivo u otro, estas, enfermas afloran su sintomatología constantemente; sus administradores de turno no logran atinar soluciones de fondo y recurren a “paños tibios” para darle larga a esta penosa existencia que aletarga la solución a la seguridad de los ciudadanos. Es por ello que alertamos y esperanzados de que logren inspirarse con esta humilde misiva.
El entender, controlar y predecir el movimiento de los miembros de una organización, no logra encontrar alcance, sino, es a través de una herramienta de la Psicología laboral, denominada Conducta Organizativa. Que además de asumir lo indicado logra impulsar su direccionalidad y el entendimiento entre las parte que la componen. Haciendo de estos procesos y estructuras altamente eficiente. Es a ello, que deberemos entregar la conducción de nuestras policías en Venezuela.
La gerencia moderna, no conoce de paños húmedos en nuestras actuales situaciones. Es por ello que los gobernadores, alcaldes deberán enrumbar sus soluciones a formas que toquen fondo a esta problemática social que trastoca la vida en colectivo de Venezuela. Por otro lado, estas organizaciones curtidas en años de lucha contra el flagelo, hoy en día deberán centrar su atención en sus miembros y su cultura. Ofrecerles lo que históricamente nunca la han dado: RECIPROCIDAD y RESPETO.
Por otro lado, un plan de seguridad irremediablemente deberá ser un plan integral que busque un cambio en nuestros estratos sociales y sobretodo que dignifiquen a nuestro jóvenes, semillero de todo bien o de todo mal. Es por ello, que atendidas nuestras policías deberemos revisar profundamente el camino de la educación, la recreación, la formación, cultura y sus valores que trastocados por los antivalores afectan la clarificación necesaria de nuestras generaciones.
Venezuela es un país, joven, por tal sus antecedentes hasta hace unos diez años, fueron apegados en el trabajo, la educación, los valores morales y la feliz convivencia entre unos y otro. Esto, raíz de muchas bendiciones han sido afectados por la riqueza mal ávido, el facilismo y la politiquería que ha logrado la impunidad sobre estos daños sociales. Es tiempo de reaccionar y tomar desiciones que provoquen el viraje necesario en toda sociedad.
Arriésgate por Venezuela; vale la pena.
Elaborado por:
Profesor. Jose Ernesto Pons B.
Venezuela, Julio 10, de 2.009