Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.
El arte de mentir es una practica del ser humano que posee siglos de siglos. Aunque esto no la justifica es realmente una practica, multiforme, plástica y flexible hasta el limite que los valores, la moral y la ética le dicen hasta aquí llegaste. Es por ello que la falsedad de lo dicho siempre se contrapone con la verdad, con los hechos o por ultima instancia con la confrontación, verbal o física.
En la política y en los políticos, la mentira tiene matices. Pero siempre tienden ocultar las verdades ocultas de cada régimen en cada nación. En el caso venezolano la historia nos dibujo estos coloreados tipos al afirmar, negar o encubrir hechos dolosos de una u otra administración. Pero siempre marcaron sus límites con la constitución, las leyes, las instituciones del Estado. A ese hecho, los venezolanos de aquí y de allá, se lo agradeceremos eternamente.
En la actualidad, la falsedad esta institucionalizada; es por ello que la situación se hace insostenible, los parámetros no existen, la constitución, las leyes y la normativa legal se hacen letras muertas e interpretadas a juicio de la parte interesada, que en el caso que nos ocupa, se centran con profunda desvergüenza en el sector oficialista que gobierna al pueblo, no en la bases populares que sigue al gobernante sino, a los que cogobiernan en él.
En coro, sueltan como loros enjaulados las mismas farsas, con los mismos gestos y mañas que hacen estremecer al mismo Dios. Por suerte para nosotros, el marco de referencia, el conocimiento universal y la inteligencia nos hace rápidamente entender sus muy complicadas contradicciones y formas que demuestran que en cada afirmación descargan tanta mentiras como palabras huecas que ellos mismos no entienden, la principal: SOCIALISMO DEL SIGLO XXI.
Desde Mussolini en la Italia de 1.932, pasando por Hitler, Mao, Stalin y Fidel Castro, la falsedad fue el sostén de su realidad. Hasta la fecha actual en el caso de Cuba, esta reina con incesante empeño. Ya será para lograr su eternizacion en fastuosas estatuas que adornen plazas y rincones de esta isla. El octogenario Dictador, padre de la mentira latinoamericana, lograra que la historia le otorgue el “Oscar” a la mejor actuación, la mentira lo trascendió ante una verdad histórica.
El régimen venezolano vive en constantes contradicciones, la única verdad que no logran ocultar es la búsqueda de la perpetuación en el poder político de la Nación que liberto Simón Bolívar. Al cual, han logrado parafraciarlo hasta el cansancio, dentro de la conversión revolucionaria. Buscando justificar su realidad hacen de Bolívar la burla de los intelectuales, el boche del jugador, la desesperanza del demócrata. Hacen de la vida del país, una gran quimera.
El hambre, la infancia desatendida, el desempleo, las oportunidades truncadas, le deserción escolar, las posibilidades ciudadanas exportadas a otras tierras, la corrupción, la burla al sentido patrio, la desigualdad profundizada hasta el hueso y la inseguridad, se contrarresta con descalificaciones para ocultarlas. “Pitiyanquis, traidores de la patria, escuálidos malditos, vende patria, entre muchas otras irrespetan la inteligencia de la Nación, con supuestos que enublecen la luz.
Las mentiras como afirma un pensador, “solo tiene viaje de ida, pero nunca de vuelta”, es una verdad que refleja esta realidad. Nunca de vuelta, es sencillamente una sentencia de muerte cuando intenta regresar el que las ocasiona. Los años anuncian que agoniza esas afirmaciones que proclama la muy rebuscada revolución del Socialismo del siglo XXI.
Finalmente, esta reflexión cabe en el entorno de las realidades de nuestra Venezuela. “quítate tu, para ponerme yo…hasta que me muera. Parece ser la verdad de las mentiras del ocupante de Miraflores. Caracas dio el ejemplo, Venezuela y todos lo que vivimos aquí y allá, tendremos que ponerle el limite a estas mentiras. Reacciona, con valentía asume el reto de volver a ver a tu Patria libre, democrática y exitosa.
Elaborado por: JOSE ERNESTO PONS B.
Venezuela, 12 JUNIO DE 2.009