Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.
Venezuela reacciona favorablemente al fenómeno electoral, observándose aspectos psicosociales característicos de los momentos que vive el país. Gente de un lado y del otro vendiendo sus alternativas como la mejor. Ajetrean pancartas calcomanías y sonidos alegóricos a sus corrientes políticas.
Eventos que en un país en condiciones normales, son motivos de alegrías, de fiesta democrática y real voluntad de participar en el acto del voto. La libertad de expresión, la facilidad de pronunciarse dentro del marco de un proceso respetuoso y colmado de la esperanza de cambio o continuidad, son expresiones del ardor popular.
Venezuela hoy en día, en el seno del corazón de sus familias exige en el fragor electoral, la claridad y el respeto necesario para lograr lo que cada sector, grupo e individuo ya tiene definido en el momento del voto. Todo lo demás es seguramente adversivo a cada de los candidatos y sus respectivos comandos de campaña.
Promesas incumplidas, verborrea vacía e incomprensible, caminos inconsultos e ideologías antinaturales, prevalecen de un lado. Sin entender las reales necesidades de un pueblo que vive en la pobreza, desempleo, la inseguridad y la injusticia, los cambios de un cambio revolucionario brillan por su ausencia de forma frustrante y triste.
Por otro lado, un Club de Amigos, o canallas, que de forma déspota e irrespetuosa, sacuden con su indolencia al sabio y al pobre. Al académico lo intimidan y logran con la crisis el manejo inteligente de las necesidades personales, familiares y sociales; logrando el silencio necesario para callar la protesta sutil.
Sus formas, carentes de calor humano y pragmatismo político, hacen un daño profundo y serio al acontecer de la política regional y nacional. Por otro lado, directores, secretarios de gobierno y despachos, brillan en el marasmo de la mediocridad, sin poder resolver los asuntos que los oriundos requerimos de nuestros gobernantes.
Acorralados y carentes de un masaje autentico, realmente social y de expectativas de consolidarse, vemos el camino de la perversidad aumentar al ritmo que pasen los días. Observamos con cuidado lo que dice el uno y lo que establece el otro. Sinceramente la necesidad de una propuesta consona a estos tiempos no termina de germinar.
Un Estado Social, donde la base de la vida constitucional este basada en paradigmas prometedores y que a través del poder local se consolide la vida nacional, permitiendo a personas, familias y grupos, a lograr éxito, a vivir dignamente y logren consolidar con su compromiso el sentido de grandeza que necesita el país.
A los ciudadanos nos presentan, la lucha del mal contra el bien, el pasado y lo presente, las formas ideológicas y el pragmatismo gubernamental, los antagonismos que se utilizan para ubicar al elector en una posición o en otra, nos tienen ya rebosados de odios y frustraciones entre el deber ser y lo que vivimos en verdad.
El vaivén electoral muestra caminos, desiciones, que van mas allá del tres de diciembre, esto valoraremos con mucha preocupación, cuales serán ciertas y cuales no. Seguramente que el incumplimiento nos obligara a demandar los valores democráticos que no deseamos cambiar, libertad de culto, la propiedad privada, la criar a nuestros hijos y la claridad del manejo de la cosa pública entre muchas otras nos harán REACCIONAR.
Escrito en el año 2.008
Por: JOSE ERNESTO PONS B