Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.
CÁTEDRA DIGITAL JOSÉ PONS B.
Es fácil hablar de moral, ética, de libertad y de Democracia, de procedimientos administrativos y de gerencia local en el desarrollo de actividades dirigiendo organismos públicos, que además de proveerlos de poder; las cantidades de recursos financieros y disposiciones legales otorgan a personas el destino de vidas locales, regional y nacionalmente. El poder de por sí, impulsan en los hombres adrenalina pura, enciende la pasión y se establecen costumbres y esquemas en estos “lideres” de la política. (Seguro estoy, que es por ello que se desdibujan de la realidad económica y de la vida misma de sus conciudadanos)
Esto indicado, no tiene que ver directamente con el discurso de la dedicación humanitaria, del hábito del servicio público, del aporte a la patria, la libertad, la democracia, el proceso revolucionario, etc., etc., etc. En estos cuentos que seriamente no creen estos dirigentes de partido, pretenden que los ciudadanos se coman este cuento y logren en sus fantasías enfermizas hacer creer de una honorabilidad que a trocha y mocha nos quieren vender, pero que su fragilidad es tan grande que no resiste un pequeño soplo infantil.
Sustentar las vidas, su futuro y la de las varias generaciones de su familia con el heraldo público, es ilegal, deshonesto, e inmoral. Mas todavía, cuando pretenden estos mercaderes o negociantes de la política, asumir estos recursos con visión personal, manejando estos, con criterios personales y cercenando así el derecho de todos de invertir, planificar y ejecutar a beneficio de todos los zulianos o venezolanos, del medio ambiente o de la ecología misma.
Inversiones en USA, Panamá, Cuba, Europa o Rusia, igual se saben, no se comprueban por temores o los riesgos legales que existen, o sencillamente, por miedo a morir en un fulano atraco. Pero la sociedad los identifica y señalan con gran agudeza. La triste revolución, impulsando estos negocios de parte y parte, permiten que muy pocos atesoren o hagan fortunas, logrando con esto conciudadanos empobrecidos por las limosnas que les permiten recoger, para que nunca logren estándares de vida dignos.
Son tan sinvergüenzas, que su negocio es la política, únicamente el uso del poder para beneficiarse, es la real política venezolana, desde salas situacionales donde se financian maquinarias partidistas, hasta reparto constantes de obras para ejecutar por contratistas, familiares de los miembros de gabinete sin importar su latitud nacional, regional o municipal. Bancos que se prestan para usarse como caja chica de campañas a nombre de Misiones o Programas gubernamentales e institutos nacionales que abiertamente ofrecen estos panoramas con los recursos del País.
Se jactan de su poderío partidista, menospreciando y en muchos casos acabando la mística praxis política de organizaciones que luchan por objetivos políticos (Partidos Pequeños), a estos los descalifican y menosprecian. Utilizándolos únicamente en momentos electorales y luego como tal cual “condón”, al basurero de los recuerdos. Sus equipos bien pagados trabajan por objetivos trazados, promotores, dirigentes, camaradas batallones gozan de sueldos que oscilan ente 800 y 1.200 BsF. ¡Así, quién no tiene maquinaria poderosas Dios mío¡
Venezuela 03 de Agosto 2.008