Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.
ENTRE PAPELES JOSE PONS B.
En referencia a las realidades mencionadas por los dirigentes de oposición en concordancia a los hechos electorales pasados; pudiésemos inferir que el asombro de estos ante el rechazo a la propuesta que representaba el gobernador zuliano, (así nos hicieron ver ambos) hizo quebrantar al fin, el sentido irracional de la lucha de oposición al régimen.
Entre tantos factores, pocos se han detenido ha concebir realmente la necesidad de una deliberación que plantee cambios profundos. La fuerza moral, los valores reales y la necesidad de una empatía social llama con vehemencia a una justa reflexión. Cambios que deben pasar por una visión de vida, un mensaje nuevo, refrescante y mensurable, una propuesta económica sensible a la pobreza y la bonanza.
Con pan y circo o bufonadas de humo, hoy, no llegan lejos las propuestas de poder. Este país ha cambiado, los temores y miedos fueron dejados a un lado ante tanta iniquidad. Clubes de amigos, compadrazgos asfixiantes, intereses económicos, sociedades mercantiles y nepotismos malsanos entre otras, hicieron mella en un pueblo bueno y trabajador como el nuestro.
La lucha de calles, la demanda de derechos, el reclamo justo, podría ser parte de la solución. Convencidos de que la gente desea más que esto, el pragmatismo político se pinta también con sus limitaciones, quedando otros caminos que andar. La poca imaginación, la soberbia del poder y la escasa iniciativa como de creatividad, hacen el camino de la esperanza cada día más lejos.
Una muy desvirtuada relación con el electorado, decirle lo mismo y fallarle en los mismo, requiere un cambio profundo, nuevos lideres que emerjan con la frescura de una buena intención, compromisos con equipos críticos y respetados; gestiones que dirijan con propiedad, programas de aplicación directa en la autoestima, el crecimiento personal y familiar. Proveyendo de una base sólida al cambio social.
El discurso de la pobreza, la comida barata y servicios gratuitos, fulminan la motivación al logro, en el pueblo; destruyendo la fe en si mismo y el apego a la tradición del trabajo y la superación .Ya establecido como política de una parte, como pretendemos crearla en la otra. No interpretan al pueblo, obvian lo más sentido, y pisotean la participación por temores
Una gestión de gobierno de adecuada referencia, fue dejada a un lado por popularizar el discurso, esto es el colmo de la estupidez. Fuimos testigos mudos, porque así lo quisieron, de un esfuerzo sobrehumano que con poca inteligencia se origino. Las raíces del proceso saturadas de populismo, engendran hambre y muerte para estos mismos. Sumados los esfuerzos y grandes inversiones, hacían de lógica buscar otro camino.
Los cambios profundos que requiere la política venezolana, de ambos lados, parten en incrementar el sentido del ciudadano de pertenecer a una nación que lo fortalece, a él a su familia y su sociedad. Donde la calidad de vida es producto de la dignidad de esta, y el trabajo que provenga como respuesta a un proceso sistemático de empleo municipal, regional y nacional, entre otras tan importantes como la sobriedad del trabajo. A esta verdad que llena satisface la naturaleza humana, se contradice con un socialismo eterno que destruye y empobrece.
Reacciona es tiempo de actuar