Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.
América latina en definitiva se percibe que las miradas poseen “claros y oscuros” cuando se habla del devenir de la América y generalmente en una forma cíclica, se repiten los eventos casi iguales, pero con diferentes rostros. Los errores, de la misma forma sin entender que los causa o como romper las viejas costumbres y discursos degastado de los años sesenta y setenta, con nuevos paradigmas, los nuevos derroteros que irrumpan y liberen la sentencia histórica de derrotas y un compendio de vidas inútiles y poco dignas de nuestros habitantes.
Sin entender la energía y la sinergia de los cambios sociales hoy en día a nivel de los continentes, todos los estamentos son arrastrados y se van transformando en estos tiempos de gran fugacidad y cambios constantes que afectan al continente dentro del marco de la posmodernidad y un ciclo que recién inicia denominado y calificado por el firmante como un nuevo periodo denominado “Ultraposmodernimos ecléctico”, del cual hablaremos en otros artículos.
Es tan compleja la situación, que se juega en tan complicado mapa regional y donde el caso de la búsqueda de la identidad del hombre como ciudadanos, como familia y pueblo intervienen como un proceso psicodinámico que además de todos los factores intervinientes hacen un caldo explosivo difícil de canalizar. Las esperanzas y expectativas de una derecha latinoamericana que se abre paso ante escenarios tristes, de hambre y pobreza absoluta, tras años gobernados por una izquierda que se presentó más radical que la derecha y sus etiquetas de salvaje e inhumano.
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Los nuevos gobiernos deberán de entender que ninguna acción detendrá su existencia si permiten un punto de quiebre en sus gestiones que los separen del objetivo de bienestar en sus habitantes. Los cambios políticos bajo la visión de una nueva ciudadanía con la influencia de una corriente que sobrepasa los límites de nuestros países cuya característica es la rapidez y su capacidad de disolver las instituciones, el liderazgo político obsoleto y anticuado (que no presenta, por cierto, ninguna inteligencia en gobernar) La clave de esto es la renovación, la honestidad y la humildad en la empatía social.
En fin, esto denota, que las democracias latinoamericanas, por así llamarlas, del siglo XXI acarrean un sinfín de lastres” (Volpi, 2009). Que no les permiten cambios certeros en el devenir de cada país. Esto se suma a la sinergia de la modernidad liquida, donde la vida contemporánea por la falta de solidez institucional sus relaciones y valores, hacen imposible hablar de revoluciones leninistas y revoluciones industriales como vías de soluciones posibles ante la crisis de las regiones.
Finalmente, bajo esta visión, se logra entender que nadie tiene la verdad, “poner sus barbas en remojo” de cada gobierno y sentirse a meditar cual es la vía en estos tiempos. Entender que en el pasado no dio resultados el radicalismo del comunismo, o socialismo para un mejor estándar de vida de estas sociedades es un hecho indiscutible. Un capitalismo salvaje donde el hombre no es respetado en su esencia humana, tampoco es la vía.
Dr. José E. Pons B/@JosePonsB/ “El Estado Psicosocial Latinomericano”-2020 editorial Paginas de Aguas