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Dedicada al ser que me tiene la vida con el corazon colmado de bellas emociones.
La vida no sería la misma. Luego de décadas en el transcurrir de la vida, de búsquedas infructuosas, de fragancias y desilusiones. No he podido imaginar tal regalo del Dios viviente, Dentro de derroteros y sobresaltos, de expectativas incomprendidas y ausencias de sentir lo que por ti siento, debo determinar que eres mi alegría, el sello o la tapa final de un libro que a pocos les importara, y a otros en nada recordaran.
Encuentros fortuitos en el devenir han dejado profundas tristezas; es de entender que pedir a la vida, a sabiendas de la comprensión de lo que no te pueden ofrecer proporciona la lógica clave de la convivencia, pero esta no se logra vencer y hay que vencer. Hacer de la vida una constante alegría, en lo pequeño, o en las grandes situaciones, en el suave despertar, en el pequeño café o el desayuno ya hecho con el sello de lo que te gusta. La fragancia del saber, que el despertar te depara las gratas caricias de un multicolor amanecer dentro de los brazos generosos de un Dios delicado y tierno.
Un sello de garantías, donde lo bueno y lo santo se confunde con un beso en la frente o un elogio oportuno; es entender que es la ruta del acontecer final que se logra conciliar entre dolores y tristezas. Pero con la satisfacción de hacerlo junto es lo que se quiere en verdad, lo que nutre el alma y espíritu. Lo que nos transporta en la fantasía hacia mundos que adornan la imaginación en las oportunidades de compartir en la calma de mar de tu calor, de tus fragancias de hijo hermoso, donde creces aprendiendo a quien querer y cómo hacerlo.
Testigo de tu conversión hacia el camino de la vida logras entender que ser feliz, no es un sentimiento egoísta, es dar y recibir. Es un ganar, ganar, donde la vida del corazón corre tras un viento y un puerto seguro. Eres una presea esculpida en un sendero donde la divinidad va haciendo el camino, tras tus aciertos y errores que te van forjando como el hermoso diamante que se consigue bajo el fuerte golpe del artista y artífice experto.
Eres único, el valor de tu existir te lo has dado tú mismo. Los que te amamos solo hemos sido los forjadores de la armadura que se hace cada día en tu acontecer, que reafirma lo grande, capaz y dulce hombre que hay en tu corazón. Como pregoneros concilias nuestros corazones y nuestras palabras con las noticias de tu existir entre nosotros. Tu mundo, el universo de estrellas que solo por ti se encienden y dan el calor que necesitas por ser el centro de ese universo que gobiernas.
En el peregrinar de nuestras vidas, franqueadas grandes montañas, soportar fuetes tempestades y subir a la cúspide de las oportunidades, logro divisar que el camino que nos conduce a la felicidad de una vida colmada de emociones, eres tú. Esa bondad del destino, es motivo de profundo agradecimiento que al final del libro se logra entender que hubo más aciertos que errores, y malas interpretaciones, victimas del desconocimiento e inmadurez no lográbamos disipar esa nube gris que nos acompaña parte de la vida.
Finalmente, nuestros días están contados por el dueño de nuestros destinos. Dios el contador sabio y amoroso lleva en su rosario las lágrimas que se descuenta de nuestro existir. Lo que lo hace infalible, pero tierno en esa cuenta trascendental. Lo que si estamos seguros que el devenir del cual somos libres de decidir, hoy en mi caso, decido vivir con la fragancia de hijo bueno y tu firme compañía que hace de la vida, el derrotero más emocionante de que logro disfrutar en estos días cercanos de la partida.
Dr. José Ernesto Pons B. / @joseponsb / "SIEMPRE ESTARAS EN MI VIDA" /