Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.
La soledad es un factor que impacta al hombre moderno; a pesar de tanta tecnología, éste sigue escondiéndose en miles de cosas para no sentir la soledad que sobreabunda en nuestras sociedades, que por cierto, de tanto modernismo se jacta o se ufana como humanidad del presente siglo y sigue huyendo de la soledad como de lugar. Es así, que esta no tiene edad ni fecha en el calendario para hacerse presente en nuestras vidas y afectarnos profundamente. Para nuestra salud espiritual, la cual está directamente en comunión con nuestros lazos psicológicos, sociales y biológicos, logra hacernos entender que esta variable logra afectar toda nuestra vida.
Podría haber varios elementos que tomar en cuenta para calificar como un estado de soledad. Pudiendo señalar como una de las categorías más profundas, en el hecho de estar rodeado de muchas personas y sentirse solo. Más adelante pudiésemos profundizar en esta categoría, así, asignándola en el presente para lograr entendernos. La soledad, es un factor muy particularmente interpretado por cada individuo, a sabiendas cuál de los factores pudieses ser pasajero en nuestros momentos, o es la soledad necesaria en nuestros espacios íntimos donde muchas veces el “ruido de la gente”, aparentemente no nos deja disfrutar de nuestra privacidad o necesaria “soledad personal”
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Lo cual nos lleva a entender, que la soledad es un tema no tan difícil de abordar, cuando logramos captar que es parte de la vida del ser humano. Recuerdo el versículo bíblico que hace referencia a la soledad necesaria de nuestros vecinos, afirma la Biblia; “No abuses de las visitas a tu amigo, pues se cansará de ti y ya no te recibirá con alegría”. Esto en la perturbadora presencia en los espacios de soledad necesaria de nuestros semejantes. Es el caso también, de la soledad necesaria en la no interferencia de terceros ante problemas que hay que meditar y que exigen estar solos para el análisis y la toma de decisiones. Así sucesivamente, en nuestra naturaleza gregaria, requerimos ver la soledad a veces como una aliada necesaria y no como un elemento perturbador.
Es pues, un tema controversial, sí. Pero ajustando a la “frecuencia” exacta con nuestros semejantes pudiésemos entender que esta variable se sobrellevara en nuestras vidas siempre y dependerá eternamente por el cristal en que la mires. Las necesidades espirituales, la distancia que muchas veces tenemos con la fuerza viva de Dios, nos harán comprender que la soledad divina, ahondara en nuestras necesidad de acercarnos a Él, lo que supone, que nos estamos refiriendo a la ausencia de Dios y su Espíritu en nosotros bajo la promesa que nos dará vida, y vida en abundancia.
Por otro lado, es de importancia vital para los seres humanos, reconocer, identificar y actuar a tiempo cuando esta compañera de la vida haga presencia, y entender si sus acciones pueden conducirnos a derroteros difíciles o a sabias y saludables soluciones, como también, nuevos caminos que tomar. He allí, que la recomendación terapéutica es mantener la más sana relación con la Soledad en nuestras vidas.
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Dr. José Ernesto Pons B./@joseponsb/ La soledad es muy hermosa... cuando se tiene alguien a quien decírselo. Gustavo Adolfo Bécquer.