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El misterio de ser padre es realmente una sensación de muchos hombres que teniendo tales tesoros en sus vidas; asumen con tal indiferencia que no comprenden que son la mejor oportunidad de sentir la vida, para colmo, sin ellos saberlo. Está oportunidad estará colmada de sensaciones, experiencias y luego de recuerdos que serán la alegría en la vejez. Es la realidad de muchos jóvenes hoy en día en nuestras calles, para colmo en el marco de la pandemia seleccionar el bienestar entre los de hoy y los de ayer, los de adentro o los de afuera del matrimonio. ¡Que fiasco!
Pero la variable divina se manifiesta tarde o temprano. Es entonces uno comprende que la “vida” nos proveerá tarde o temprano de manos que nos cuidaran, hasta el extremo de superar a miles de padre que recorren nuestras calles en Latinoamérica. Somos Pueblos sin cultura de Padres, lo que nos conlleva a alejarnos a concepto de “amor integral”, esta `practica que posee un poder en la vida de nuestros hijos, que determinaran un futuro exitoso, próspero y lleno de salud. Proveyendo de una felicidad, que cada quien busca en sus vidas, logrando perfectiblemente un sentido racional y espiritual en ello.
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Por otro lado, muchos de nuestros hijos de la vida, asumen al mismo estilo del Psicoanálisis tradicional, la pesada cruz del resentimiento, sembrado en su corazón orgullo, odio, soberbia y el ya conocido resentimiento, que se cobran con las manos del que le extiende la mano en la vida, para sentir el placer de devolver lo que recibieron de sus progenitores naturales. Sin entender y menos comprender los defectos o errores que estos padres de la vida pudiesen tener o hacer, en el marco de la vida. Logran herirlos conscientemente a estos Padres, por la osadía de amarlos profundamente por años; ahondar una herida realizada por sus propias manos. Haciendo infelices a los que rompiendo toda limitación natural acobijan con gran ternura la labor de amarlos. Para estos, ¡Que infortunio!
Disfrutar de tal rol de padre, no nace, se hace y nace de un concepto de integralidad que tiene que ver con el amor; al estilo de Sigmund Freud es concebir en una relación padre-hijo. La sensación de cuidado, de ternura, atención y sabiduría, logrando asumir la esencia de una generación que se le dificultara concebir una relación colmada de calor y ternura sincera. Es así, que las experiencias amargas, los momentos difíciles, los errores de ambos se borren casi automáticamente por lo que llamamos amor.
Es pues el amor para definirlo y entender el presente escrito, es así, “el Amor es paciente, es bondadoso, no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, No es egoísta, No se enoja fácilmente, No guarda Rencor. El AMOR No Se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad” Si nos paseamos en esta definición, la integralidad es biológica, psicológica, social y espiritual, lo que nos lleva a un destino de alegrías, prosperidad y salud para nuestros hijos de la vida.
Dr. José Ernesto Pons B /@joseponsb/ El Amor de padre es el mejor anticonceptivo natural, que se puede poseer. Pons (2006)/ A mis hijos de la vida, el mayor deseo de felicidad, amor y paz. /