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La Receta del día
"DAR GRACIAS POR TODO"
Esta frase es tan impactante en la vida humana, que aparentemente va en contra de los elementos que nos conforman en nuestra esencia del ser humano. Están tan opuestas a nuestros instintos de vida que solo pensarlo amerita un esfuerzo mental que requiere de asirnos de factores varios para su entendimiento y con todo esto aseguro que es inverosímil aceptarlo en nuestras prácticas de vida. Agradecer, ofrecer las gracias por lo bueno, lo agradable, lo meritorio, sí. Pero también por lo ingrato, la traición, el maltrato, las ofensas, los desaires y más cuando provienen de seres que aparentemente son los de uno, caramba hay que ver.
Encontré una referencia, que en lo personal tuvo gran impacto en mi vida, desde un desafortunado quince de febrero del año pasado recién iniciada la Pandemia. El cumulo de malos ratos, trasnochos y una tormenta emocional tocaba mi vida, sin saberlo ni imaginarlo. La frase la encontré en la Biblia y decía… “El hombre de mi vida, el que conmigo dormía y se alimentaba en mi casa, me dejo y me dio con su calcañar”. Una oración que me que me derrumbo ante este acontecimiento, aquel que asumía como hijo, hermano o amigo; ¿tenía que dar las gracias por lo que hizo o me ocurrió?
Nuestras vidas giran alrededor de tantas personas y/o circunstancias que logran herirnos profundamente, siendo susceptibles a estas nos cuesta tanto entender que dar gracias por las heridas recibidas es una vía en la posibilidad de lograr felicidad entre el dolor y el placer. A veces las técnicas terapéuticas, a veces carentes de sutilezas y trasfondos personales suelen ser muy tajantes en sus recomendaciones, no las discutiremos en el presente, pero hago mención de la sutileza en el manejo de esta supuesta gratitud, para dale “darle salida” al malestar emocional que poseemos y nos carcome.
El místico alemán Meister Eckhart dijo una vez que, “si la única oración que jamás hiciéramos fuera decir “gracias”, aun así sería suficiente. Si aplicamos su consejo superficialmente, podría resultar bastante fácil seguirlo. Pero darle las gracias a Dios de todo corazón por todo lo que Él nos da, y vivir cada día en un espíritu de gratitud, es tarea para toda la vida” Por otro lado, escribe Henri Nouwen: “Es fácil dar gracias por las cosas buenas que nos pasan en la vida, pero ser agradecido por todo lo que nos pasa—lo bueno y lo malo, los momentos de alegría así como los momentos de tristeza, los éxitos así como los fracasos, las recompensas así como los rechazos—eso exige un duro trabajo espiritual.
Sin embargo, sólo cuando podemos decir “gracias” por todo lo que nos ha traído hasta el presente, seremos personas agradecidas en verdad. Mientras sigamos dividiendo la vida entre ocasiones y personas que nos agrada recordar, por un lado, y por el otro aquellas otras que preferimos olvidar, no podemos aspirar a la plenitud de nuestro ser, que es un don de Dios por el cual le debemos dar las gracias para lograr solventar nuestras angustias, rencores y odios. Es así, que la terapia de Dios, la receta para nuestra dolencia es dar gracias a Dios, acompañándola en los eventos malos con una dosis importante de Perdón.
Por lo cual, amigo lector, emprendamos este camino que seguramente nos fortalecerá y nos proveerá de fuerzas para ofrecerle a Dios y a nuestras vidas una sonrisa franca y orgullosa de lo que somos.
Corporación Lifetime
Un tiempo de vida para ti.
@Joseponsb