Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.
Estorboso, molesto, intransigente, y testarudo se me calificó en una organización política, cuyo su interés único era la negociación de la franquicia para favorecer al señor Rosales en plena campaña a gobernador. Al expresar mi descontento y negativa de tener la mínima intención de colaborar con los clanes y las mafias que han destruido a la región y al país por las nefastas estrategias de estas franquicias tan huecas por dentro como en la cabeza de sus dirigentes.
La sociedad de hoy exige de estos partidos de valija o de dirigentes de maletín su salida de la faena política, lo cual, se está procediendo en esa dirección sin o con su consentimiento. Como pudo verse en los resultados que terminaron de descabezar al jefe de la pandilla en las elecciones del 10-D en el Zulia. Como en la reafirmación, a pesar de la campaña de destrucción que estos mismos miembros del clan, le hicieren a Juan Pablo Guanipa, para descalificar su decisión y sacrificio patriota de gran estatura y valía.
Es así, que nuevamente se demuestra que no hay nada oculto en esta esfera de la vida política que no ha de saberse. La ficha que obstruía una ganancia en el negocio lucrativo de alquiler de franquicias y la utilización de renombrados líderes de la región perteneciente en una época remota; eran vitales para los tiempos de derrota y sobrevivencia personal. Como los muertos no hablan ni protestan, esta piedra de tranca, había que sacarla del juego como sea, y por lo cual, como es de costumbre en ello, el respeto, las buenas formas y el deber ser se van para el carajo viejo.
Es notoria y del conocimiento público nuestra decisión en declinar a favor de Guanipa, deteniendo a tiempo, una sacada de “taburete” en plena campaña de las primarias a favor del clan Rosales. Dejando así, que tal organización bien dirigida por su entonces Secretario General y candidato a la Gobernación acompañando a Guanipa en el triunfo apoteósico que le abrió el camino de ser candidato de toda la oposición. Abortando así, toda mala intención de algunos dirigentes de esa tolda franquiciada con mas 16 años aproximadamente de esta práctica ruin.
En los bajos fondos se desprende por mi condición física que el contrato de alquiler se realizó por peso, siendo el precio unitario de un millón trescientos ochenta y ocho mil ochocientos ochenta y ocho “bolívares fuertes”. En lo que a nosotros respecta, la cotización fue muy baja, pero sus necesidades eran muy grandes. Esto nos trae a entender que con un estamento en estas condiciones, no vamos ni podemos ir para ninguna parte, por lo cual, fue acertada y oportuna la decisión para lograr el respeto en la sociedad política de la región. Por ello, el único precio que pagaría seria por la libertad y la democracia del País, empezando por el Zulia.
Dr. José E. Pons B/@joseponsb/ “El que nace socialdemócrata, muere como tal”.