Asuntos Latinoamericanos: Político, Ecológico y artículos varios.
Andamos día tras día, como diría el Presidente de Colombia, viviendo la peor pesadilla que un pueblo puede tener. Tal calamidad en Venezuela, no la puede asumir ningún país y menos un nobel de la Paz que con sus problemas en los temas de la Paz, Guerrilla y demás aspectos que conforman el desarrollo de su país, tiene para atender y solucionar los nuestros. Es así, que hoy por hoy, el caos, la desesperanza y la poca fe en lograr concretar un viraje de nuestra situación se hace más lejos y menos tangible.
La oposición llamada MUD, criticada muchas veces; confieso, que así lo hicimos con firmes convicciones. Sembraron una exagerada y hasta criminal exclusión, como un protagonismo lejano a un sentido patrio carente del espíritu de Nación necesaria para contribuir a la fe y esperanza en la democracia y la libertad. No se podía cosechar otra cosa, que una implosión cargada de rabia y frustración. Donde en el caso que uno o dos factores decidieran por el deber ser, se crearía la división necesaria para develar lo malo y lo bueno.
Lo mencionamos continuamente, en marchas y protestas, en concentraciones y asambleas de ciudadanos, en reuniones políticas que no era, ni es, tiempo de colores y banderas políticas, que el tricolor y la democracia eran suficientes alicientes para la unión de los ciudadanos, las familias y las comunidades. Hasta hoy en día, perdida la brújula de la dirigencia, seguimos observando el ondear los colores partidistas a la usanza de los años de real democracia. He allí, ciertamente que la boca habla de la abundancia del corazón. Qué lejos esta Venezuela, sus regiones y particularmente el Zulia de encontrar el camino perdido.
No hay un candidato, tanto para la gobernación como para las alcaldías, con la convicción necesaria para darle sentido a lo que están realizando. Es el afán, por asumir lo que una vez poseyeron y recuperar el “ego” de primeras autoridades los que los motiva, al igual que el oficialismo con su dichosa revolución. He allí, que entre las “costuras” que muestran sin ningún temor, y sus discursos colmado de sandeces y estupideces que solo ellos saben decir, ofrecen lo que en 20 años no lograron ofrecer ni a una Junta Parroquial y menos a un concejo comunal.
Si no lo decimos, nos acogotamos dirían nuestros abuelos. Que falta de respeto y dignidad al aparecer en público sin pudor alguno, (cuando ya tenemos gobernador elegido) ofreciendo lo que nunca dieron. Las candidaturas de los “adictos al poder” por el poder mismo, conocedores de sus propias ambiciones y limitaciones siguen insistiendo en asirse a la sillas municipales, sin sentido, sin norte y sin esperanzas de cambio. Para colmo, en la necesidad de congraciarse, se atreven a mencionar la continuidad de la obra del alcalde saliente, sea de oposición o del oficialismo. Que calamidad y desventura.
Las pobrezas dejadas en cada municipio por tales y eternos candidatos, son proporcionales a las riquezas obtenidas para el bien personal de estos. Si a bien les dio resultado estos últimos 20 años, ¿Por qué no insistir y seguir en tan atractiva “merienda”? Esa fotografía, tomada con tal precisión no tuvo la más acertada acción que solo nombraron a “pedazos” de Partidos políticos que se debaten todavía si ir o no, a las elecciones. Como cosa curiosa a los franquiciados ni los nombraron. La ausencia de una dirigencia valiente, combativa y capaz no pinto en tan tétrico escenario. Como conclucion: más de lo mismo.
Dr. José Pons B /@joseponsb/“Por la vía expedita para reconquistar la democracia”